Mi heroína Maria Diamel es mi mamá ella con su afecto, consejos, correcciones y todo lo que hace por mi me demuestra que haría cualquier cosa por verme feliz como complacer en los diferentes caprichos que me dan, darme amor, guiarme por el buen camino, aconsejarme y estar conmigo siempre que la necesito claro ella no puede hacer esto sola la ayudan mi padre y mi hermana ellos arman un equipo con el cual he compartido una aventura de 16 años de vida en la cual hemos tenido que vencer diferentes obstáculos como problemas económicos, problemas de convivencia, problemas de conducta claro siempre hemos buscado solución para cada uno de estos problemas que se generan a lo largo de esta aventura llamada vida es algo obvio que siempre habrá una persona que se aponga a vernos feliz pero nosotros nos unimos para no dejar que estas criticas o problemas nos afecten aunque en algunos momentos pueden mas las criticas y los problemas pero no han importado lo suficiente por que mis padres ya tienen 18 años de estar juntos con dos maravillosas hijas una 16 años y otra de 10 años después de todo hemos sabido mantenernos y manejarnos en las diferentes situaciones eso si unas han marcado la familia mas que otras pero siempre le pedimos a Dios que nos ayude a mantener nuestra familia unidad, en armonía o paz y que tenga progreso en estos momentos estamos bien económicamente tenemos algunos problemas con la familia de mi padre y mi madre que han afectado a toda la familia emocionalmente es algo difícil de superar ya que ningún ser humano espera que su propia familia lo traicione o le de la espalda es algo que jamas olvidaremos y que nos dio y nos da una lección de vida a mi hermana y a mi.
Queìsmo
El concepto de queísmo aparece en el ámbito de la gramática para nombrar a la utilización incorrecta de la conjunción “que”, cuando debería utilizarse la secuencia “de que”.
Por ejemplo: “Ya es momento que me valoren” es un queísmo ya que la expresión correcta desde el punto de vista gramatical sería “Ya es momento de que me valoren”. El queísmo, por lo tanto, implica la falta de la preposición “de” cuando ésta debería anteceder a la conjunción “que” en el marco de una oración subordinada.
LEÌSMO
El leísmo es el fenómeno gramatical que se produce cuando se utilizan los pronombre personales átonos de complemento indirecto (le y les) en función de complemento directo, donde deberían haberse escrito los pronombre personales átonos de complemento directo (la, las, lo o los, según la oración).
- A María le pillaron robando en la tienda.
- A María la pillaron robando en la tienda.
Los leísmos pueden ser, por orden de mayor a menor frecuencia:
- de persona (singular y masculino);
- de cosa (singular y masculino);
- de persona (plural y masculino);
- femenino (ya sea de persona o de cosa, plural o singular).
La dificultad en la aplicación a las personas surge de que tanto lo/la como le equivalen a a él/ella.
- Lo vio ~ Lo vio a él
- Le vio la mano ~ Le vio a él la mano
REDUNDANCIA
Con origen en el latín redundantĭa, la palabra redundancia describe lo que abunda o es excesivo frente a una cosa o contexto. El concepto se utiliza para nombrar el uso desmedido o descomunal de un concepto o de un vocablo, así como la reiteración de datos incluidos en textos o mensajes que permite, pese a la pérdida de parte de ellos, rearmar su contenido.
GALICADO
Es el uso de «que» en lugar de los adverbios de modo (como), tiempo (cuando) y lugar (donde): "Así es que se hace", "Ayer fue que lo supe", "Aquí es que vivo". Este tipo de construcción, antes censurada, hoy en día solamente recibe por parte de las academias de la lengua la indicación de que es preferible usar los adverbios correspondientes.
DISCURSO DE DESPEDIDA
Siempre hay que saber cuándo una etapa llega a su fin, saber cómo cerrar ciclos, cuando terminar capítulos; no importa el nombre que le demos, lo que importa es dejar en el pasado los momentos de la vida que ya se han acabado, pero también hay que recordar que el estar ausente no anula el recuerdo, y que él no estar juntos no significa olvidar lo vivido y compartido…
Buenas noches queridos maestros, padres de familia, estimados compañeros y público en general.
Este camino no fue nada fácil, en el transcurso pasamos desilusiones, decepciones, tristezas, sacrificamos salidas e incluso muchas veces amigos y familia, muchas veces quisimos tirar la toalla y rendirnos; muchos lo hicieron y es por eso que todos los que estamos aquí ya somos unos ganadores, ya que precisamente por eso se destacan los triunfadores, por levantarse de las adversidades, aprender de ellas y seguir adelante, La gloria no consiste en no caer nunca, sino más bien en levantarse las veces que sea necesario.
Tiempo de graduación es tiempo de despedida, empezamos a darnos cuenta de que disfrutábamos de las clases de matemáticas, física y química, la comida de la cafetería, nos preocupara pensar que haremos sin el “nerd” de la clase que nos explicaba las ecuaciones, calculo y trigonometría, nos preguntaremos si la vida no será muy aburrida sin los molestos “bullys”. Habrá compañeros que en efecto, no volveremos a ver, pero muchos de ellos podrán seguir siendo parte de nuestras vidas, algunos de ellos, nos acompañaran por siempre. No importa dónde estemos, no importa cuánto tiempo pase, haremos un grupo en Facebook o whatsapp para continuar nuestra historia, donde aun con canas, seguiremos siendo los mismos jóvenes de siempre.
Por eso, mi deseo de todo corazón para ustedes es un futuro lleno de éxitos, de las mejores oportunidades en la vida, miles de logros profesionales y personales..... Realmente fue todo un honor haber compartido horas y horas de trabajo, trasnochos, inconformismos y bueno miles de cosas que llenaron uno a uno ese vacío que ya termina...
Por ultimo solo me resta decirles
Nos vemos cuando el destino tenga ganas de juntarnos, mientras tanto cuídense y sean felices.
Dios les bendiga siempre.
Autoria: Yuliana Katherine Dueñez Angarita